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SILENCIO O PERIODISMO

SILENCIO O PERIODISMO

Reflexión sobre el propósito del periodismo

Que difícil resulta mirar atrás, analizar las cosas que sucedieron en la historia, y que por ello algunos no te critiquen. Hace una semana publicamos un artículo sobre los crímenes de los ustachas, el partido fascista y católico, que se alió con los nazis en la segunda guerra mundial llevando acabo algunas de las atrocidades más terribles del siglo XX. Masacraron a más de 600.000 mil personas de la manera más horrible, violaron a mujeres y niñas antes de asesinarlas, algunas veces delante de sus padres y varias atrocidades más. Algunos católicos se ofendieron por ello, y el artículo no tenía nada, ni contra la religión, ni contra el cristianismo, ni nada parecido. Pero algo tan horrible hay que contarlo para que no se repita, para que se señale a los culpables, y para que muchos entiendan de donde viene el odio que provocó la guerra de la antigua Yugoslavia. 

SILENCIO O PERIODISMO

Los que estamos en medios de comunicación e influimos sobre la opinión pública estamos obligados a buscar, dentro de lo que podemos, la verdad y llevarla hasta ustedes. Si les hablo por ejemplo, de la conquista de América, tengo que comentarles que los españoles fueron tremendamente crueles. Echaban su perros de guerra, los alanos, a los indios para masacrarlos y así evitar levantamientos gracias al terror. Eso entre otras muchas barbaridades. Se los cuento sin tapujos y soy español. Pero que cuente esto no significa que no les narre las barbaridades que hacían los indígenas del nuevo continente. Hace tres años y medio cuando llegué a Colombia fui al Lago Guatavita, y el señor que nos dio allí una charla contó con todo lujo de detalles la crueldad española, pero no la de los muiscas que sacrificaban niños recién nacidos en sus usacas. De ahí la palabra Usaquén, que hoy da nombra a un barrio de Bogotá. Cogían a niños recién nacidos y los reventaban con un tronco para que su espíritu protegiera ciertos lugares. Y también adolescentes, los moxas, que al llegar a una cierta edad eran  sacrificados con flechas dentro de una jaula. 

Qué pena que no se pueda hablar de la historia sin que te etiqueten. Si cuento los crímenes españoles soy un progresista, menuda estupidez. Y si cuento los de los indígenas de todo el continente, como los de los incas, los mayas, los aztecas o los muiscas, es que soy de derechas. Otra idiotez tremenda. 

Si cuento que el padre de la patria palestin, Amin Al Husseini, fue aliado de Hitler y que fue el primero en ordenar campañas de limpieza étnica en Oriente Medio es que soy de derechas. Si cuento los abusos y las mentiras de EEUU en el siglo XX, cómo por ejemplo el Incidente del Golfo de Tonkin, que provocó la guerra de Vietnam, y que fue amañado por la CIA… entonces soy de izquierdas. 

Yo no sé ustedes, pero un servidor está de derechas y de izquierdas hasta la mismísima entrepierna. 

Quizás la postura más sensata sería no contar ese tipo de cosas en un mundo de misterio. Hablar sólo de lo sobrenatural, los ovnis y poco más. Pero estoy convencido de que eso es un error. Tenemos que hablar de lo que pasó para que no vuelva a suceder cuando ha sido un abuso. No soy anti alemán si hablo del holocausto judío, ni anti español si hablo de la conquista de América, ni anti católico si hablo de los ustachas. Los crímenes que se han cometido a lo largo de la historia tienen un denominador común que se repite una y otra vez: el racismo. Los españoles mataban indios por que los consideraban inferiores, los incas exterminaron a los chimúes por la misma razón. Todos los imperios se construyeron sobre ríos de sangre. 

Escribo esto para que abran sus mentes. Mi esposa es católica, y no se enfada conmigo por que hable de los ustachas. Tengo amigos alemanes y tampoco les molesta que hable del holocausto. Tengo amigos en EEUU y no les molesta que hable del incidente del Golfo de Tonkín. El problema son los nacionalismos y los integrismos. Que tergiversan la historia y mienten. 

El día que los hombres estemos por encima de las fronteras, que la palabra “humano” esté por encima de “raza” o “religión”, construiremos un nuevo mundo. Un mundo donde no discriminaremos a otros por no ser o pensar como nosotros. Un planeta donde no haya derechas ni izquierdas, sino la búsqueda de un bien común. Un mundo mejor que a día de hoy no interesa a políticos, ni a grupos de poder que se agrupan bajo la falsa sacralidad que les otorga un Dios. Abran pues sus mentes sin miedo, para analizar lo que nos rodea sin tapujos, para confesar nuestros pecados y para contemplar la verdadera alma del universo que nos rodea. Un universo donde está todo por hacer y descubrir, el día en que los seres humanos estén por encima de políticos, fronteras o religiones. 

Juan Jesús Vallejo

LOS JINN

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PRESENCIAS DE OTRAS DIMENSIONES ATACAN A PERSONAS EN SUS DORMITORIOS

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