Categorias


Visitas totales: 348960
— Google Analytics

TRIBUTO A LAS HADAS O SACRIFICIO SATÁNICO, CONOCE LOS MISTERIOSOS ATAÚDES DE EDIMBURGO

TRIBUTO A LAS HADAS O SACRIFICIO SATÁNICO, CONOCE LOS MISTERIOSOS ATAÚDES DE EDIMBURGO

En las verdes montañas de Edimburgo, en Escocia, se encuentra Arthur’s Seat (la Silla de Arturo aludiendo al mítico rey), un volcán inactivo y el pico más relevante de un grupo de colinas de Holyrood Park, aproximadamente kilómetro y medio al este del Castillo de la ciudad, ocupado desde tiempos prehistóricos y protegido por su valor geológico y botánico.

Y fue allí cuando un soleado día de junio de 1836, un grupo de jóvenes que buscaba madrigueras de conejos, al perseguir a uno de los animalitos que se escondió tras unas rocas, al retirarlas, halló la entrada a una cueva. Los chicos, emocionados, empezaron a explorarla, pero después de muy poco tiempo salieron huyendo despavoridos: habían realizado un descubrimiento macabro.

Miniature Coffins

Diecisiete pequeños cofres de madera de pino, con adornos de estaño y hierro, semejantes a ataúdes, cada uno con su correspondiente figurilla tallada de género claramente masculino, con ropas de algodón hechas a la medida y diferentes para cada uno de ellos, botas negras cuidadosamente pintadas y cuerpos que representaban tan fielmente los rasgos humanos que se consideraban modelos de personas reales.

ataudes miniaturas (3).jpg

Los niños los entregaron al maestro de su escuela, quien los presentó a la sociedad arqueológica del lugar, quienes dictaminaron que debieron ser realizados por una o dos personas, por la gran similitud de las técnicas de talla y pintura. Tampoco se creía que fueran creados para ser enterrados, puesto que las 17 figuras tenían todos los ojos abiertos.

Pero si es así ¿por qué ponerlos en ataúdes? ¿Por qué se realizaron estas figuras? ¿Cuál era su significado? Una de las primeras especulaciones que se hicieron al respecto tenía que ver con ofrendas a las hadas, dado que existía la creencia de que Arthur’s Seat era un lugar mágico, incluso, el asentamiento de la famosa Camelot. Por otra parte, también se creyó que hizo parte de rituales satánicos o de brujería, lo que generó persecución y quema de varias mujeres acusadas de hechicería.

También se consideró que las pequeñas efigies eran un tributo a marineros que habían perdido la vida en naufragios y que, al no poseer una tumba en tierra, habían sido honrados por sus familiares encargando las figurillas para simular sus funerales, en busca de ayudarles en su eterno descanso. Esto se apoyaba en que no todas las figuras fueron realizadas al mismo tiempo, como se podía evidenciar por sus diversos estados de conservación.

ataudes miniaturas (4).jpg

Sin embargo, una teoría macabra y misteriosa relaciona las efigies con los llamados “ladrones de cadáveres” William Hare y William Burke (también conocidos como los asesinos de West Port), entre 1827 y 1828, quienes fueron dos asesinos en serie que vendían los cadáveres de sus víctimas como material de disección a la Escuela de Medicina de Edimburgo. Sin embargo, jamás se pudo establecer la relación de estos cuerpos de madera con las desapariciones, aunque el número de ataúdes coinciden con las 17 víctimas que se cobraron ambos homicidas.

hare y burke.jpg

Al día de hoy, las 8 figurillas restantes (pues varias fueron destruidas con el paso del tiempo) están exhibidos en la colección permanente del Museo Nacional de Escocia donde siguen causando asombro, admiración e intriga hasta nuestros días.

Helia Fierro

EL METEORITO QUE MATÓ A LOS DINOSAURIOS CAUSÓ OLAS DE UN KILÓMETRO Y MEDIO DE ALTURA

EL METEORITO QUE MATÓ A LOS DINOSAURIOS CAUSÓ OLAS DE UN KILÓMETRO Y MEDIO DE ALTURA

UN AUSTRALIANO FILMA UN HORRENDO GUSANO-RATA

UN AUSTRALIANO FILMA UN HORRENDO GUSANO-RATA